Nosotros
Una casa de alimentos, no tres proveedores.
DBNQ nace de una observación simple sobre el comercio de alimentos en América Latina: el producto casi nunca es el problema. El problema es el trato alrededor del producto.
Hay comprador y hay vendedor, y el negocio igual no se cierra porque los plazos de pago no coinciden, porque nadie quiere cargar con el inventario en tránsito, o porque falta un permiso que nadie se ocupó de tramitar. Cada eslabón hace bien su parte y el conjunto falla.
Por eso comercializamos con el flete y el plazo adentro. No para vender más servicios, sino porque es la única manera de que una sola empresa responda por el resultado, y de que el crédito lo dé quien de verdad conoce la mercancía.
Cómo operamos
Lo que sostiene el trato
Una sola contraparte
Quien compra, quien mueve y quien financia son el mismo. No hay a quién derivar el problema, y esa es exactamente la idea.
Precio en firme
Cotizamos puesto en destino, con el flete, el frío y el trámite adentro. Los cargos que aparecen después de firmar no son un modelo de negocio.
Tomamos riesgo
Compramos en firme y damos el plazo. Si no estuviéramos dispuestos a poner capital en la operación, no tendríamos por qué opinar sobre ella.
El papel es parte de la carga
En alimentos, la mayoría de los retrasos no son de transporte. Son certificados, registros y permisos. Los tratamos con la misma seriedad que el contenedor.
Lo que vendemos va completo.
Comercialización
Compramos y vendemos alimento por cuenta propia.
Logística
Movemos alimento, con sus reglas.
Líneas de crédito
Compra hoy, paga cuando cobres.